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¡Yo soy tu padre! de Jorge Vesterra o el pene metafórico

Como puede que ya sepas (está en uno de mis posts antiguos pendiente de recuperar), para el cumpleaños de Papá Pingu le regalé el libro “¡Yo soy tu padre!” de Jorge Vesterra.

No le compré el libro pensando que habría reflexiones profundas, simplemente buscaba un poco de humor al hecho de convertirse en padre y a la vez ser un friki.

Yo soy tu padre - Jorge Vesterra
Yo soy tu padre – Jorge Vesterra

El problema es que para ser un friki parece que hay que cumplir una serie de requisitos (y eso no lo digo solo por el libro, lo digo por la sociedad en general). Por ejemplo:

-Te tiene que gustar Star Wars (a Papá Pingu le gusta, a mí no).

-Tienes que jugar a D&D (nosotros jugamos a la Leyenda de los Cinco Anillos, a Mundodisco, a Paranoia… Pero no nos va D&D).

-Tienes que tener mil gadgets y figuritas (somos frikis no hiper mega consumistas).

-Tienes que ser fan incondicional del Señor de los Anillos (a Papá Pingu le gustan las pelis, pero no ha leído las novelas. A mí no me va la escritura de Tolkien, que parece que para escribir fantasía tienes meter una densidad difícil de digerir, y como en mi sistema de valores si no he leído el libro no veo la peli, pues no las he visto y tan pancha).

Entonces para mucha gente directamente no somos frikis. Pues me da un poco igual, la verdad. A mí no me gusta ser una copia de los demás. Así que somos nosotros mismos, con gustos a veces frikis y a veces de lo más normal.

El pene metafórico

Pero lo que más me molesta dentro del frikismo y también fuera de él son los estereotipos sexistas. Y es que para leer este libro en muchas ocasiones he tenido que hacer uso del pene metafórico.

Ya sé, ahora mismo te estás preguntando que leches es eso del pene metafórico. Pues es mi manera de definir el hecho de consumir algo que está pensado para el mundo masculino pero que aún así me resulta interesante y encontrarme con que el autor o autora excluye al género femenino de estas actividades directamente, solo por no tener un pene.

Para no indignarme y poder disfrutar de dicha obra (ya sea un libro, película, canción, entrevista, etc) resulta que me tengo que poner lo que yo llamo el pene metafórico. Es decir, me imagino que soy un tío y según el nivel de misoginia del autor (o autora) disfruto más o menos de la obra o acabo deseando cortar cabezas.

¡Yo soy tu padre! El libro

El libro empezó bien, con los 10 mandamientos del padre friki, que me parecen divertidos y me dieron ganas de seguir leyendo. Pero enseguida tuve que parar para poder digerir lo que estaba pasando. Jorge Vesterra al parecer tiene un concepto en general bastante pobre de lo que es la mujer.

Por un lado me da pena por el tipo de mujeres que habrá conocido en la vida, ya que nos pinta como a seres totalmente ajenos al frikismo a los que se nos tiene que engañar con técnicas rastreras para que no pensemos que nos estamos emparejando con un friki (que es algo exclusivamente masculino, claro).

Tampoco es que deje muy bien a los frikis (que obviamente solo pueden ser hombres), de los que opina que su aspecto físico es desagradable y poco atractivo. Así porque sí.

Tu mujer según el autor

Para empezar aquí ya estamos limitándonos a los padres heterosexuales porque parece que un hombre solo puede estar con una mujer. Y punto. Además a esa mujer hay que moldearla para que acepte tus actividades frikis y que empiece a cogerle el gustillo al asunto.

Porque lo primero que va a querer hacer es tirarte todas las figuritas que tengas.

¿Perdona? Yo no he tirado nada a Papá Pingu ni él ha tirado jamás nada mío. Pero según él las mujeres somos todas irrespetuosas con los objetos materiales de nuestras parejas, porque la biología nos ha hecho así.

Tu descendencia según el autor

Tu descendencia puede ser tu hijo, al que recomienda un montón de actividades (más o menos acertadas según tus gustos personales) o puedes tener la desgracia de tener una princesa. Sí, no habla jamás de tu hija, sino de tu princesa, pero tampoco habla de tu principe, sino de tu hijo.

Si tienes la mala suerte de tener una princesa las actividades que pudieses realizar para llevarla al lado oscuro (es decir convertirla al frikismo) ya son más limitadas.

Por ejemplo:

A tu hijo le recomienda videojuegos tales como Mario, Zelda, Pokémon, Minecraft… y muchos más. Casi dos páginas recomendando juegos.

A tu princesa le recomienda los Sims. Sí, solo los Sims, ya que a ella solo le dedica un triste párrafo. Cito textualmente:

Por lo que respecta a tu princesa, si le gusta jugar a las casitas y a las muñecas también puede hacerlo virtualmente; para eso están los Sims. Que, por cierto, a veces dan lecciones muy valiosas sobre el mundo real, como que hay que socializarse y ser feliz, y que si tienes demasiada comida en la nevera al final tendrás que tirarla…”

Yo soy mujer y he jugado a muchos de esos videojuegos a los que directamente ha vetado la entrada al público femenino, y si en el futuro tengo una hija (no una princesa, una hija) me cuidaré muy mucho de que no se sienta excluida.

Y desde luego no limitaré sus opciones de videojuegos a los Sims, que me gusta pero no es lo único que existe. Y si mi Pingüinito quiere jugar a los Sims tampoco se lo vetaré, aunque sea de princesas según este señor.

Conclusiones

Si eres mujer y tienes experiencia usando el pene metafórico, puedes leerlo desde esa perspectiva o solo para descojonarte de lo fuera de onda que está Jorge Vesterra. Si te lo tomas en serio más vale que te alejes de todo objeto afilado porque te invadirá el espiritu de Lorena Bobbitt y eso no hay quien lo pare.

Si eres hombre y compartes las ideas del autor, ¡adelante! Te lo pasarás muy bien y luego tendrás argumentos para charlar con los amigotes sobre lo putas que somos todas y bla bla bla.

Si eres hombre y no te sientes cómodo con esas ideas, puedes ahorrarte leerlo, pero si lo haces, ponte una coraza porque prácticamente te está llamando orco incapaz de encontrar pareja sin usar el engaño y esconder tu verdadera personalidad.

Y aquí va mi valoración gráfica:

¡Yo soy tu padre! de Jorge Vesterra

15.00 €
¡Yo soy tu padre! de Jorge Vesterra
42

Precio

4/10

    Contenido

    4/10

      Utilidad

      3/10

        Expresión escrita

        8/10

          Conexión con el lector

          2/10

            Bien

            • 10 mandamientos del padre friki
            • Algunas actividades chulas
            • Algunas curiosidades

            Mal

            • Es sexista
            • Trata a los frikis de orcos
            • Trata el tema superficialmente

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            6 Comentarios

            1. Pues sí, bastante sexista. Yo nunca jugué a los Sims, por cierto, me molaba más el Doom 2, ir destripando monstruos. Los Sims se me hacía aburrido porque yo quería hacer en un videojuego lo que no podía hacer en la vida real. Por cierto, sabes por qué se empezaron a considerar los videojuegos de niños ?(no lo son desde el principio). Hay un vídeo de un friki que lo explica, pero está en ingles, si quieres te lo paso (es breve). Un abrazo!

              • Jajaja si es que ser mujer no quita que una quiera descargar adrenalina un rato 😀

                En cuanto a los Sims yo juego con mods, si no se me haría muy aburrido, los hay de todo tipo, y son los que realmente le dan salsa al juego.

                Pues no sé porqué empezaron a considerar los videojuegos de niños, ¿quizá para que dejen a los padres un rato tranquilos? jajaja ni idea. Si quieres pasarme el vídeo le echaré un vistazo.

                ¡Besotes!

            2. Pues casi que se me han pasado las ganas de leerlo.. No me esperaba tanto sexismo en este libro, debe ser eso que habraá coincidido con un tipo especial de mujer,,sino no me explico el desfase con la realidad…Lo de los juegos…menuda discriminación yo tengo dos niñas y un niño y los tres han jugado a los Sims, a Zelda y pokemon,

              • La verdad es que yo tampoco me lo esperaba, vale que va dirigido a padres pero quizá se le olvidó que las mujeres también sabemos leer… Me alegra que tus peques puedan jugar a lo que quieran sin caer en estereotipos 🙂

                Gracias por pasarte y dejar tu comentario 😉

            3. Tenía ganas de leerlo, pero por lo que comentas (y teniendo en cuenta que leo pocos libros) creo que ya no me molestaré.

              • La verdad es que el título y la portada llaman mucho la atención, por eso decepciona tanto que el contenido sea tan pobre… Seguro que hay otros libros sobre el tema que valen la pena. Si encuentro alguno lo comentaré también 😉

                ¡Besotes!

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